martes, 15 de enero de 2008

Muerte en el olvido

Yo sé que existo
porque tu me imaginas.
Soy alto porque tu me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
oscuro, torpe, malo
el que la habita.

Ángel González.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No conocía nada de este autor, pero me gusta este poema especialmente porque recoge con delicadeza el vacío que se siente al decirte adiós quien amas.No me pongo triste porque ya le he abierto la ventana a la alegría.
teresa